
Tras cantos ancestrales, NiñaChay pasó de ser un certamen, a un movimiento cultural que camina con la historia, honra nuestras raíces y proyecta al mundo la esencia de nuestro pueblo. El valor de nuestras mujeres en virtud de ser Embajadoras Departamentales, y una nueva figura que toma importancia en un contexto que forma parte del sueño que ya es de toda la Provincia.
El reconocimiento institucional, académico, mediático; legitima la Figura Nacional de Embajadora de la Chaya, aun, sin haber pisado escenario central del Festival Mayor. Esto hace referencia a las declaraciones legistaltivas y academicas ya publicadas en en este medio, que otorgaron peso formal y cultural.
Es decir que la presencia en el festival, es una consagración natural y no una condición de origen. En otras palabras, no es un requisito previo, y al igual que en otros casos, ante este tipo de circunstancias, lel rol de embajadora cultural o patrimonial , surgen de movimientos independientes o institucionales, y consigue su respaldo legítimo.
Niñachay es la primera Embajadora Cultural nacida desde un movimiento independiente y reconocido institucionalmente. Su camino es cultural, académico y social antes que festivo.
El Movimiento Cultural NiñaChay —nombre registrado— fue declarado de Interés Provincial y Cultural n°414/140°. Ley 10.790, por la Legislatura Provincial; y la Cámara de Diputados de La Provincia de La Rioja. Y de Interés Académico por la Universidad Nacional de La Rioja, reconociendo su aporte al desarrollo cultural y educativo.
Es más que un certamen de belleza, es un compromiso con aquellos símbolos que en consonancia evocan el significado máximo de tierra y memoria colectiva de los pueblos de nuestros ancestros. NiñaChay se consolida como un espacio de participación, identidad y expresión artística, como así también educativa, fortaleciendo el vínculo entre cultura, comunidad e instituciones.